Antonia González Alarcón: Una conversación sobre arte después de COVID

Photo by @introvertchola



Cómo fue el inicio tu carrera como artista?
Es chistoso porque creo que muches artistes han creado cosas desde siempre, solo que nunca dejaron de hacerlo. Yo siento que para mí fue así, hasta que un día alguien me dijo “Yo quiero una pintura tuya” y eso cambió mi percepción de lo que hacía porque se tornó en algo que me podía relacionar con los demás y no sólo ser un producto de mí misma. Cuando entré a La Esmeralda descubrí un montón de cosas, buenas y malas, pero sobre todo que hay un montón de gente valiosa y talentosa que busca colaborar y construir, y fue ahí donde sentí que esto era lo que quería seguir explorando. 


Cuál es tu medio principal de trabajo? Cómo y por qué lo elegiste?
Actualmente trabajo muchísimo con bordado, aunque me muevo por cualquier medio dependiendo del proyecto. Elegir el bordado fue un proceso muy intuitivo para mí. Yo soy autodidacta en eso y siempre lo he abordado desde la experimentación y la exploración. Lo más especial que tiene para mí es que es muy similar a dibujar pero mucho más lento, entonces me permite proyectar las imágenes que quiero representar desde la memoria. Además creo que el textil en general es un medio muy cercano para todes: todes tenemos un recuerdo de tela que está relacionado a la intimidad y a la protección, a lo táctil, y eso funciona como un puente con la gente que se relaciona con mis piezas. 


En tu trabajo se puede observar muchas referencias a la geografía y a los paisajes que la componen. Cual crees que sea la importancia de estas imágenes en tu trabajo?
Exploro mucho la idea de la memoria como una experiencia individual. El paisaje y lo natural son cosas que todes hemos conocido de una manera u otra porque están presentes en cualquier lugar del mundo. En este sentido, las imágenes que creo son mucho más evocativas que exactas y eso permite que la gente se pueda relacionar con ellas y proyectar sus propias imágenes. 



Dentro del desarrollo de tus piezas, existe alguna parte del proceso que sea tu favorita o disfrutes más?
Todo me gusta de distintas maneras. Antes de comenzar a producir una pieza, investigo muchísimo. Eso lo disfruto mucho y es algo que queda tras bambalinas, de alguna manera. Luego disfruto mucho el momento en que otres se relacionan con mis piezas y me comenten lo que sienten o lo que piensan. Cada vez es muy distinto, las piezas mutan con esa interacción. Al final, lo que produzco existe para ese momento en el conecto con alguien más. 


Cómo sabes cuando una pieza está terminada?
Este es uno de los dilemas que están en todos los proyectos, porque creo que siempre encuentras detallitos de los que dudas. Yo por eso trato de ser muy intuitiva en eso y hay un momento en que digo “Hasta aquí” y trato de dejarlo reposar unos días antes de volver a mirarlo y dar un veredicto. 


Tienes algún momento entrañable de tu carrera que nos puedas contar?
Justo siento algo lleno de momentos entrañables fue la exposición Dónde crecen los claveles en LOOT porque fue un espacio con muchas posibilidades y muy horizontal. Todes les que asistieron fueron muy abiertos y hubo mucho afecto involucrado, lo que hizo que la exposición estuviera rodeada de un aire muy genuino; mucha gente platicando y riendo, conversando, regando las plantas. Creo que rompió muchas costumbres del mundo del arte que no aportan nada y se convirtió en un espacio donde la gente podía disfrutar y sentir mucho. 


Desde que empezó la contingencia haz podido trabajar en algunas piezas? Continúo el proceso de algunas o iniciaste con algo nuevo?
Mi primer ímpetu cuando sentí el encierro fue inventar un proyecto para ocuparme. Antes del confinamiento había empezado a investigar sobre la migración de las plantas, y de alguna manera me agarré de ahí para poder capear buena parte del encierro y se volvió una investigación mucho más profunda.


Cómo percibes que afectó el confinamiento a tu trabajo? Y a tu vida?
Estoy muy acostumbrada a trabajar desde mi casa y saber ordenar mis horarios, entonces esa parte no me ha costado. Lo que sí puedo ver es que he mutado un poco en mi producción para encontrar más maneras de vincular a pesar de esta distancia, como con videos, talleres y otros proyectos más experimentales con otras artistas. Yo me la paso en la calle en general y extraño mucho eso, la conversación casual con un desconocide y creo que eso es difícil de parchar. Ninguna dinámica virtual lo reemplaza. 


Cómo ves el futuro después de esto (en el arte y en la vida en general)?
La verdad, me lo trato de tomar paso a paso. Me ilusiona pensar que quizás tornemos a dinámicas más colaborativas y comunitarias. Creo que la pandemia ya nos ha empujado a eso y se han generado proyectos muy bonitos que replantean la manera en la que vivimos la vida y el arte. Me encantaría que esas propuestas se mantuvieran y crecieran después de esto y podamos repensar la vida acelerada y de consumo que tenemos, que no es sustentable para nadie. En mi pensamiento más idealista, me encantaría imaginar que puede haber espacios para estas dinámicas y que logren florecer. 

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